· 

La FAO extiende su mano a las lobby de los plaguicidas y alarma a cientos de científicos de todo el mundo...

 

¿Está la FAO también en manos de la industria de los plaguicidas ?

Un temor cada vez más concreto según un grupo de 600 científicos y asociaciones, según el cual el acuerdo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con Croplife, el órgano comercial de la industria de los plaguicidas, corre el riesgo de ser muy peligroso.

 

El Director General de la FAO, Qu Dongyu, anunció recientemente su intención de desarrollar una nueva asociación con CropLife para transformar los sistemas agroalimentarios. Hasta ahora la FAO ha salvaguardado cuidadosamente su imparcialidad y se ha resistido a la apertura de la industria, pero el nuevo acuerdo podría hundir la agricultura mundial en el abismo de los plaguicidas.

 

Además, en octubre, la FAO y CropLife International anunciaron que han

 

"renovaron y reforzaron su compromiso de trabajar juntos y encontrar nuevas formas de transformar los sistemas agroalimentarios y promover el desarrollo rural sobre el terreno, la inversión y la innovación".

 

Durante una reunión virtual a principios de octubre, el Director General de la FAO, QU Dongyu, y Giulia Di Tommaso, Presidenta y Directora General de CropLife International, firmaron una Carta de Intención para explorar nuevas asociaciones entre el organismo de las Naciones Unidas y el sector privado. En su discurso de apertura, QU subrayó la importancia de que el sector privado participara en la adopción de medidas concretas para la transformación de los sistemas agroalimentarios y subrayó el potencial de las tecnologías digitales a este respecto.

 

Hasta ahora todo va bien, pero un grupo de científicos y asociaciones medioambientales están preocupados de que el acuerdo pueda allanar el camino para los plaguicidas. Por esta razón, la Red de Acción en Plaguicidas (PAN), el Instituto de Política Agrícola y Comercial (IATP) y Les Amis de la Terre, han escrito una carta al Director General de la FAO, subrayando que la Organización está renunciando a

 

"a su papel de líder mundial en el apoyo de enfoques agrícolas innovadores".

 

La carta expresa las preocupaciones de hasta 350 organizaciones de la sociedad civil, 600 científicos y pueblos indígenas de 63 países que representan a cientos de miles de agricultores, pescadores y trabajadores agrícolas:

 

"Le escribimos para expresar nuestra profunda preocupación por los planes declarados de fortalecer los lazos oficiales con CropLife International. Les instamos encarecidamente a que reconsideren esta alianza.

La colaboración con CropLife, una asociación comercial que representa los intereses de las empresas que producen y promueven plaguicidas peligrosos, socava directamente la prioridad de la FAO de reducir al mínimo los daños causados por el uso de plaguicidas químicos en todo el mundo, incluida la prohibición progresiva de los plaguicidas altamente peligrosos. También socava los principios establecidos en el Código de Conducta de la FAO para la Gestión de Plaguicidas y vincula a la agencia con los productores de tecnologías químicas dañinas e insostenibles", dice la carta.

 

Según las asociaciones, depender de plaguicidas peligrosos es una solución a corto plazo que socava el derecho a una nutrición adecuada y saludable para las generaciones presentes y futuras. Para fundamentar su punto de vista, cita un análisis reciente según el cual los miembros de CropLife, BASF, Bayer Crop Science, Corteva Agriscience, FMC y Syngenta generaron más de un tercio de sus ingresos de las ventas de HHP, los plaguicidas más perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente.

 

"Su principal objetivo es maximizar las ventas de los productos, independientemente de los daños a la salud y al medio ambiente y de si estos productos son necesarios o realmente beneficiosos para los agricultores. La FAO, por el contrario, debería tratar de aumentar el acceso de los agricultores a prácticas y herramientas que ayuden a la agricultura de manera sostenible sin perjudicar su salud. Además, las empresas miembros de CropLife se dirigen explícitamente a los países en desarrollo y emergentes de África, América Latina y Asia como mercados en expansión para sus productos, aprovechando los débiles controles sobre el registro y la comercialización de plaguicidas", continúa la carta.

 

Según la Plataforma Intergubernamental de Política Científica sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas, los plaguicidas que también producen las empresas miembros de CropLife han diezmado las poblaciones de polinizadores y están devastando la biodiversidad y los ecosistemas frágiles.

Entre ellos:

 

el herbicida Paraquat Syngenta es uno de los más tóxicos del mundo, y se ha relacionado con la enfermedad de Parkinson y muchos otros peligros para la salud. Prohibida en Europa desde 2007, sigue siendo exportada y ampliamente utilizada;

el insecticida Clorpirifos de Corteva daña el desarrollo del cerebro, lo que provoca un retraso en el desarrollo y un menor coeficiente intelectual.

 

Se ha prohibido en varios países de los Estados Unidos, Europa y otros cuatro estados, pero la producción y el uso continúan;

El imidacloprid de Bayer y otros insecticidas sistémicos neonicotinoides han sido devastadores para las abejas y las poblaciones de insectos polinizadores;

El fipronil de BASF ha estado implicado en la mortalidad masiva de abejas en muchos países, entre ellos Francia, el Brasil y Sudáfrica.

"Existe una preocupación real de que la asociación propuesta pueda llevar a la FAO a abandonar sus compromisos de eliminar gradualmente los PAP y promover alternativas agroecológicas eficaces a los productos más peligrosos de CropLife.

Está claro por qué CropLife está entusiasmada con la asociación: no sólo ayudará a vender sus productos, sino que también dará a este sector tóxico una pátina de respetabilidad", denuncian las asociaciones y los científicos.

 

¿El único objetivo? Ganancias, a toda costa.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

Fonts Copyright © 1998 - 2021           

Granja La Paz y sus licencias. Todos los derechos reservados.

Granja La Paz cumple con los estándares de fabricación y calidad mas altos del mercado. 

Las imágenes son solo con fines ilustrativos y siguen siendo de propiedad intelectual del propietario.  

La web de referencia de la miel cruda ecológica española.



Generador de Códigos QR Codes