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Recomendaciones para nunca enfermarse...

Antes de todo es muy importante aclarar que tenemos que alimentar nuestras defensas para que estén fuertes y puedan luchar contra cualquier patógeno que provoque un desequilibrio en nuestra salud.

 

¿Que alimentos ayudan nuestras defensas?

  • Comer setas de forma regular, ya que acelera la secreción salivar de las inmunoglobulinas A, las cuales mejoran la inmunidad de nuestra mucosa. No es necesario que sean variedades exóticas o difíciles de encontrar, basta con unos buenos champiñones blancos (Agaricus bisporus).

 

  • Consumir plantas crucíferas como el brócoli, la col Kale, la coliflor, la col rizada y las coles de Bruselas, ya que aumentan la cantidad de linfocitos de nuestro intestino. Dichas hortalizas contienen un fitonutriente que, en contacto con el ácido del estómago, activa  los linfocitos del epitelio intestinal.

 

  • Tomar probióticos como los que se encuentran en los yogures de soja o en los suplementos, ya que pueden ayudar tanto a prevenir la frecuencia de los resfriados como a reducir los síntomas y la duración de estos.

 

Lo mejor es alimentar con prebióticos a las bacterias beneficiosas en nuestro intestino, a no ser que se haya alterado la flora intestinal por tomar antibióticos o por una infección intestinal con diarrea, en cuyo caso es necesaria la ingesta de probióticos.

 

 

¿Dónde se encuentran?

 

Sin dudas en la fibra, que solamente está en los alimentos de origen vegetal como en las hortalizas y en las frutas. Además, si se comen crudas se pueden obtener ambos; tanto prebióticos como probióticos. Las hortalizas y las frutas están cubiertas por millones de lacto-bacterias, siendo algunas de ellas las mismas que se usan como probióticos en la comida industrial.

 

Por supuesto, una buena forma de mejorar nuestro sistema inmune es aumentando las raciones diarias de frutas y hortalizas.

 

  • Hacer ejercicio físico moderado, además de ser beneficioso para la salud en muchos aspectos, también mejora el sistema inmune y disminuye las probabilidades de enfermar. Es decir que, en caso de tener un resfriado, aquellas personas que realizan ejercicio de forma regular, se curan entre un 25% y un 50% más rápido.

 

  • Otro factor importante a tener en cuenta es haber dormido lo suficiente. Para poder estudiar la relación existente entre el sueño y el sistema inmune, varios investigadores introdujeron directamente en las fosas nasales de los participantes el virus del resfriado común. Enfermar o no depende del sistema inmune de cada uno de ellos.

 

Las personas que habían dormido menos de 7 horas tenían 3 veces más posibilidades de enfermar que aquellas que habían dormido 8 horas o más. De hecho, las que habían dormido lo suficiente tenían entre 3 y 5 veces más probabilidades de combatir el virus.

 

Así que para mantener un sistema inmune fuerte es importante basar nuestra alimentación en productos de origen vegetal y comer cada día legumbres, hortalizas, frutas, frutos secos y cereales integrales.

Tanto la alimentación, como el ejercicio físico y el sueño son aspectos clave para disfrutar de una buena salud.

Un gran saludo a todos nuestros lectores.

 

Bendiciones  🙏

 

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